Nuestra Historia
Hace más de medio siglo tres mujeres compartieron un sueño y lo hicieron realidad con empeño y dedicación. Era 1953 y las señoras Isabel Rodrigo de Salazar, Rosa Maria Castillo Zapata y Blanca Figari de Maffey realizaron los trámites correspondientes para adquirir una casa particular en el Bosque del Olivar de San Isidro, en la Av. República Nro. 150, donde el primero de Abril de ese año abrirí­a sus puertas por primera vez el "Mater Purissima", únicamente con el Nivel Inicial que en esa fecha eran 20 a 25 alumnos aproximadamente. Al principio sólo se contaba con dos profesoras: Miss Blanca Figari y Miss Alicia Larco pero poco a poco el promedio de alumnos se fue incrementando y por gestión de los Padres de Familia se llegó a contar con alumnado hasta el 5to grado de Primaria.

Desde sus inicios el Mater Purissima estuvo caracterizado por su profunda devoción religiosa a pesar de ser un colegio laico, es así que en el año 1955 los alumnos fundadores realizan su Primera Comunión.

La demanda de alumnos siguió creciendo y permitió adquirir un local en la Av. de la Aviaciónn en el distrito de Miraflores en el año 1959, el cual se expande en 1974 con la compra de algunos terrenos aledaños hasta llegar a su configuración actual durante la década de los años noventa.

El 7 de Marzo de 1972 se funda la ASOCIACION PROMOCION CATOLICA naciendo así la figura de colegio ASOCIATIVO, que se mantiene hasta hoy. La gestión administrativa del colegio quedá bajo la responsabilidad de los padres de familia, encargándose la gestión pedagógica a la Dirección Académica, en ese momento encabezada por la Sra. Marí­a Luisa Rodrí­guez de Tealdo (Directora), la Sra. Marí­a Rodrigo Whilar (Nivel Inicial) y la Madre Irma Chichizola (Directora de Estudios y Docente). Posteriormente, en 1978 la Sra. Blanca Figari de Maffey es nombrada Directora de Inglés.

Hoy, más de 50 años después, el sueño iniciado por sus fundadoras y desarrollado por profesores, personal administrativo, padres y alumnos a lo largo de varias generaciones, han definido el espíritu de nuestra “Alma Mater” y nos permite continuar evolucionando hacia propuestas pedagógicas cada vez más exigentes e integradoras para el alumno y su familia.